viernes, 29 de octubre de 2010

Me tienen podrida.

Anoche mamá y papá discutieron bastante feo, no sé bien por qué porque justo estaba hablando por teléfono y no les presté atención porque pensé que era una discusión "normal", de las de siempre. Lo único que llegué a escuchar al final fue a papá diciendo algo así como: "no voy a hacer más nada".
Ya me había olvidado de ese sentimiento de impotencia, de esas ganas de gritarle de todo y de irme a la mierda... No sé por qué no se dejan de joder y se separan de una vez... Al parecer tienen una relación simbiótica, en la que cada uno se beneficia estando con el otro: mi papá tiene casa y comida, y mi mamá tiene transporte y alguien que le haga los trámites. Pero la verdad, si se esfuerzan un poco podrían resolver todo solos.
Prometo jamás hacerle eso a mis hijos...

Hoy es el cumple de Facu; a la noche vamos todos a la casa.
Justo ahora que no quiero saber nada de comida...

No hay comentarios: